Christian Louboutin: La suela roja que lo convirtió en millonario.

Tal vez a la mayoría de las mujeres  no haya que explicarles nada. De que si los zapatos no dan la felicidad, sí que dan algo que se le parece mucho. Ahora bien, si los zapatos son Louboutin, entonces habrá quien lo llame consumismo, vicio, irresponsabilidad y todo lo demás, pero nadie puede negar que se puede tocar la felicidad en esos enormes tacones. Ése es el poder de su firma.

Para todos aquéllos que aún no sepan de que estamos hablando, ahí va una última pista infalible: las zapatillas icono de Louboutin son los stilettos imposibles de la suela roja.

Christian Louboutin nace en París en el año 1964. Desde bien pequeño empezó a despuntar como dibujante, lo que le ha servido de muchísima ayuda para su futuro como diseñador de calzado. Su extremo gusto por los zapatos y el amor por el baile y la noche parisina le llevó a convertirse en el diseñador oficial del Music-Hall de París. Louboutin se encargaba de crear todos los zapatos que posteriormente lucían los bailarines en escena.

Obviamente, sus creaciones ganaron un éxito rotundo entre los integrantes del Music-Hall, lo que hizo que Louboutin se planteara crear su propia marca y poner en marcha una tienda con sus diseños. De esta forma es como comenzó a realizar algunos encargos a modo de diseñador freelance para las marcas de moda más prestigiosas del mundo. El diseñador parisino creó las colecciones de zapatos para calzar a los modelos en los desfiles de Chanel, Chloé, Givenchy o Yves Saint Laurent, entre otros.

Con el éxito rebosante a sus espaldas, en el año 1991 abre su primera tienda en París, concretamente en el Passage Véro-Dodat. Entre su clientela habitual se encontraban las damas de la alta sociedad parisina y rostros extremadamente conocidos como Catherine Deneuve o carolina de Mónaco.

Pese a todo esto, su seña de identidad no llegará hasta el año 1992, cuando comienza a usar el rojo Louboutin en cada una de las suelas de sus prestigiosos zapatos. Así convierte a cada uno de sus diseños en piezas únicas con las que sueñan gran parte de las fashionistas mundiales. Sus suelas rojas le han llevado a pasar por diferentes litigios en un buen número de ocasiones, pero también han catapultado cada uno de sus diseños a convertirse en perfectos iconos de la moda. En este sentido, hace pocos años, Christian Louboutin se querelló contra la firma de moda Yves Saint Laurent por utilizar zapatos con la suela roja en uno de sus desfiles.

En el año 1993 el diseñador abre si primera tienda en Nueva York y desde ese momento, su éxito en el mundo fue imparable. De hecho, según se ha publicado en diferentes medios, su tienda neoyorkina factura en torno a 4,5 millones de euros anuales.

Lo más distintivo de los zapatos de Louboutin, además de sus peculiares suelas rojas, son sus increíbles tacones, que pueden llegar a alcanzar los 16 centímetros. Además, el diseñador parisino tiene en su haber la creación de la Lynch Ballerina que cuenta con el tacón más alto del mundo para un zapato de este tipo.

En un principio, la idea era que fuese cambiando de color cada temporada y, sin embargo, Louboutin ha continuado fiel al color fetiche convertido ya en toda una leyenda en la industria de la moda.